La perrera municipal de Ourense, o albergue canino municipal, está gestionada desde el año 2000 por la Asociación Protectora de Animales PROGAPE. Durante todos estos años la lucha ha sido dura. Sin embargo, han sido muchas las mejoras llevadas a cabo por el Concello de Ourense, hasta llegar a conseguir las instalaciones y los medios de los que se dispone actualmente, y que facilitan nuestra labor y una mayor calidad de vida para los animales. En el albergue canino ourensano trabajan cuatro personas, incluido un veterinario, en horarios que incluyen festivos, fines de semana e innumerables noches de urgencias. No podemos olvidarnos de nuestros voluntarios, que nos ayudan en todo tipo de labores sin escatimar tiempo y esfuerzo, y cuyo vínculo recíproco con los animales es ya indestructible.

LOS PATIOS

Los casi 600 animales que actualmente viven en la perrera municipal están separados en seis patios. El hecho de agruparlos en patios, y no en jaulas, es debido a que consideramos que, si bien en algunos casos hay más peleas, los animales pueden disfrutar de una semi-libertad, con espacio para moverse y correr, o para tumbarse bajo ese sol que tanto disfrutan. A los dos patios de hembras y dos de machos hay que sumarle dos patios mixtos en los que ambos sexos conviven esterilizados. Este tipo de unión reduce bastante el número de peleas y armoniza la convivencia entre ellos, por lo que se está trabajando para que en breve podamos tener solo patios mixtos. Los patios cuentan con jaulas abiertas en las que los animales pueden dormir si lo prefieren. Cada animal tiene sus preferencias. Algunos más independientes hacen de las jaulas sus habitaciones particulares. Otros deciden formar cada noche una preciosa alfombra de colores juntando sus cuerpos en busca de calor. Para estos últimos, todos los patios tienen además una zona cubierta, que les resguarda de la lluvia y del insoportable calor del verano. Frente a los patios se hallan quince jaulas, amplias y cubiertas, en las que se encuentran animales bajo circunstancias especiales, debido a heridas, cuarentenas, problemas en los patios, etc. Para las hembras que recogemos embarazadas, tenemos varias jaulas adecuadas a sus necesidades; así como una jaula "geriátrica", preparada para los más viejecitos del lugar. Los animales mayores sufren más las inclemencias del tiempo, los ruidos, y tienen problemas alimenticios. Para ello cuentan con camas y zona cerrada y como no, con su ración diaria de comida cocinada, para sus escasos dientes. Son sin duda de los más agradecidos y dependientes.

CACHORRERA

Además contamos con una cachorrera dividida en tres partes, donde se separan los cachorros mientras están en la cuarentena imprescindible tras llegar al albergue canino. Cada zona tiene un patio donde los más pequeñines se divierten y destrozan todo lo que llega a sus bocas. Cualquier juguete o caricia son tesoros para ellos, y solo ese sol que ilumina tantas tardes consigue que se rindan y tranquilicen. Los cachorros se alimentan de un pienso especial y duermen todo el invierno con calefacción.

GATERA

La gatera ha sido una de las últimas obras llevadas a cabo por el Concello de Ourense. Consta de tres habitaciones, cada una con su patio correspondiente y con calefacción, algo que gusta especialmente a los gatos. En cada habitación tienen además sus camitas, rascadores, juguetes y baldas de diferentes alturas para que puedan hacer ejercicio; lo que convierte este lugar en su paraíso particular.

HOSPITALES Y QUIRÓFANO

En los dos hospitales, de perros y gatos, los animales se recuperan de postoperatorios, lesiones, heridas y reciben los tratamientos correspondientes tras el diagnóstico veterinario. Y contamos además con un quirófano, donde se realizan todo tipo de operaciones.

LA GESTIÓN

Con la oficina, donde atendemos a las personas que vienen a visitar las instalaciones, informarse o adoptar, se completa la infraestructura de la perrera municipal. Todos los días se limpia hasta el último rincón con agua a presión, y se reparte la comida una vez limpios patios y jaulas. Además, el veterinario revisa a los animales y se encarga de sus tratamientos y curas. Asimismo, diariamente se recogen y rescatan animales, se producen adopciones y abandonos, y se presta una atención más personalizada a cachorros, madres y abuelos.

Al estar gestionada por una asociación protectora de animales, en la perrera municipal de Ourense no se sacrifica, salvo en los casos de sufrimiento del animal que le imposibilite una vida digna, y siempre bajo un estricto control veterinario.

Después de la descripción de las instalaciones y de la labor que se desarrolla diariamente, no es muy difícil imaginar la cantidad de emociones, tristezas y alegrías que se esconden entre esas paredes. Los días en lugares como el albergue canino municipal de Ourense son largos e intensos, con los sentimientos a flor de piel. Y paradójicamente, cuanto más se trabaja, más se quiere trabajar, porque ello significa que esos seres a los que se adora estarán mucho mejor, y que por momentos podremos hacerles sentir en el mejor de los hogares.